
MBA impulsa empleos y productividad
Por: Ivonne Vargas Hernández
Cuando Daniel Speckman (34) empezó a estudiar un MBA en Kellogg, hace cinco años, la fusión entre las dos empresas de su padre era un plan que nadie estaba seguro de realizar. Lens Lite fabricaba láminas de plástico, como las que se usan para hacer canceles de baño, y distribuía láminas de acrílico, entre otros materiales. Prismacryl, la otra firma, transformaba esas láminas en diversos objetos, como los displays de los aparadores que exhiben plumas, joyas, lentes o relojes.Una materia del MBA de Speckman –Entreprenurial Finance, algo así como los números necesarios para saber si una buena idea también es un buen negocio– le sirvió para encontrar los beneficios de una fusión: menores gastos al evitar duplicidades; mejor comunicación entre las firmas para tener a tiempo cotizaciones o conocer el avance de los proyectos; mayor producción suficiente para hacer rentable un cambio de maquinaria que aumentara la productividad y la capacidad para crear nuevos productos.
En 2005 comenzaron la fusión. Los costos bajaron y con las nuevas máquinas pudieron obtener nuevos negocios, como fabricar la réplica de la tumba de Pacal del museo de la zona arqueológica de Palenque. Los resultados en 2009: ventas al triple que en 2004 y 40 empleados más en las áreas de diseño, ventas y producción.
El caso de Speckman muestra que los beneficios de estudiar un MBA van más allá del dinero adicional que ganan quienes lo cursan. Las decisiones de un MBA se reflejan, además, en una mejor conducción de las empresas y, en esa medida, en mejoras a las variables más sensibles de una economía, como el empleo y la productividad.
“Depende del tipo de negocios, pero una empresa familiar aumenta en promedio 20% sus ventas el primer año que se incorpora un egresado de MBA”, explica Fernando Sandoval, director del Centro Internacional de Empresas Familiares (CIEF) de la EGADE, la escuela de negocios del Tec de Monterrey. “Y si incorpora nuevos procesos, esa cifra puede subir hasta 50% en cinco años”. En materia de empleo, Sandoval calcula que también aumenta, aunque a un ritmo menor que las ventas.
La aceleradora de negocios Endeavor calcula que si 70 empresas pasaran de ser medianas a grandes en un año, la economía crecería el equivalente a un punto porcentual. “Si el avance fuera de pequeñas a medianas, se necesitaría un millar de casos para lograr el mismo efecto”, calcula Fernando Fabre, director del organismo. Y en todos los casos, un egresado de MBA puede impulsar estos crecimientos.
Los MBA suelen cambiar la visión estratégica de las compañías, explica Sandoval. Generalmente, la visión de una empresa familiar está en la mente del fundador, quien por lo regular se siente seguro con la manera como está haciendo las cosas. “En el MBA, a los alumnos se les pide que hagan prácticas con modelos de negocios diferentes y al estar en contacto con otros empresarios se intercambian tips. Por tanto, es lógico que cuando llegan a sus empresas vean qué parte del modelo puede cambiar”.
Lo que sucede en las grandes corporaciones al integrar a un MBA no es muy distinto. Eli Lilly de México contrata MBA porque forman parte de su ‘desarrollo sistémico’. “Tienen muy desarrollado el pensamiento estratégico, una visión global, saben la importancia de promover la innovación y el cambio, que para nuestra visión son habilidades importantes”, dice Elizabeth González, directora de Talent Attraction & Development Manager, del departamento de Recursos Humanos de la farmacéutica.
Esta firma otorga a sus empleados hasta 60% de los recursos necesarios para financiar el MBA, y los condiciona a mantenerse en la compañía al menos dos años después de concluir sus estudios, tiempo en el que recupera su inversión.
En México, siete de cada 10 nuevas empresas quiebran antes del séptimo año de operación. Pero, según Sandoval, un emprendimiento encabezado por un MBA tiene 30% menos de posibilidades de fracaso.
Las pequeñas y medianas empresas son las que ofrecen la mayor parte del empleo. Hay que asegurar que esas organizaciones no desaparezcan y sean sostenibles, y los trabajos que ya existen hacerlos más competitivos; los MBA pueden ayudar en esa tarea, dice Juan Sherwell, director del Programa de Maestría en Finanzas, de la EGADE Zona Centro, campus Estado de México.
El MBA genera valor económico en el país en el momento en que sus estudiantes lleguen a las compañías. “Lo que hasta ahora ha pasado en México es que los negocios son de poca innovación y crecimiento”, detalla Fabre, de Endeavor.
“Los MBA fomentan la innovación en las empresas porque en los programas se hace énfasis en la perspectiva de negocios, en identificar tendencias que mejoren las empresas”, dice Sandoval. “La innovación no tiene que ver siempre con desarrollar nuevas tecnologías; se puede innovar en el modelo de negocio, en la forma en que se hace cierto trabajo o proceso”.
La relación entre la formación académica y el desarrollo de un país se da porque los estudiantes dejan de ser técnicos en ciertas áreas y empiezan a desarrollar su capacidad de crear, con propuestas más acordes a la productividad que requiere un país, dice Jamil Salmi, especialista en educación del Banco Mundial.
El ‘efecto MBA’, sin embargo, aún está lejos de sentirse en México. Antonio Morfín, director del Centro de Alta Dirección en Economía y Negocios, de la Universidad Anáhuac Norte, es pesimista al vincular la educación de negocios y la competitividad del país. El desempeño económico de México, dice, suele ser bajo debido a los problemas estructurales que tienen más relación con el entorno para hacer negocios que con las capacidades de quienes los realizan. “La rentabilidad esperada de los programas MBA, por tanto, no es alta para tanta gente como en otros países”.
Además, hay muy pocos MBA en la economía. Según el INEGI, en México operan más de 5.2 millones de empresas, 90% de las cuales lo hacen con menos de 10 empleados. Pero en toda su historia, las 16 escuelas de negocios consultadas para este ranking calculan haber titulado a únicamente 31,193 estudiantes. Si agregamos los 4,933 alumnos que en la actualidad cursan el MBA en alguna escuela del país y los 196 que lo hacen en el extranjero, las posibilidades de que este efecto se haga evidente en poco tiempo siguen siendo bajas.
El costo de la matrícula es otro obstáculo. En México, el programa completo de un MBA cuesta entre 70,000 y 792,000 pesos, según la escuela de negocios. En el extranjero, el curso puede costar hasta 100,00 dólares.
Además, hay pocas fuentes de financiamiento. Juan Luis Sherwell, de la EGADE, dice que las formas de financiamiento más solicitadas por los alumnos son las becas y los créditos.
Según una encuesta realizada por Expansión entre 433 egresados de MBA, 46% del costo pagado fueron recursos personales o de su familia; 31% fue financiado por la empresa en donde trabajaba; 17% de los recursos los obtuvo de la misma universidad, y sólo 6% fue pagado con un crédito bancario o algún otro tipo de financiamiento.
Sherwell cree que bajar el costo de los programas no será una medida fácil. Las escuelas suelen incurrir en servicios costosos, como traer maestros del extranjero o pagar estancias de los alumnos fuera del país, además de realizar el gasto de mantener la infraestructura de la universidad.
Una alternativa que ve es vincular más las escuelas de negocios con el mundo empresarial. Por ejemplo, una compañía podría encargar cierta investigación a una universidad y pagarle por la misma. “Así se pueden tener más fondos para apoyar con los financiamientos a alumnos”, dice Marcela Ramírez, directora de la Maestría en Administración, de la EGADE Zona Centro, campus Estado de México.
La EGADE, por ejemplo, tiene una red compuesta por egresados que apoyan los programas de MBA con patrocinios para eventos de la maestría, como congresos o conferencias. Así ahorran ciertos recursos, aunque no lo suficiente como para reducir el costo de los programas.
Mario Salamanca, director de la Fundación Mexicana para la Educación (Funed), cree que hay otras barreras que no tienen que ver con los costos. “Quien quiere superarse encuentra los recursos económicos para hacerlo. El estudiante mexicano a veces carece de ambición, adopta la filosofía de ‘si no me lo regalas todo no lo acepto’. Existen apoyos tipo crédito que nos han ofrecido gobiernos e instancias internacionales, pero si hay una paga de por medio, aunque menor, no lo aceptan”, dice.
Una forma de cambiar esta actitud es difundir desde las licenciaturas los programas de MBA y sus ventajas. Salamanca cree que se deberían hacer esfuerzos conjuntos para cuantificar los beneficios de estudiar una maestría y que los estudiantes pudieran consultarlo en internet, además de entregarles material durante las tareas de promoción.
“Si no hubiera ido al MBA, tal vez a estas alturas seguiría buscando grandes clientes para el avance de la compañía”, dice Speckman. “Ahora entiendo mejor cómo hacer un proceso de toma de decisiones, qué debo analizar cuando llega una oportunidad, cómo plantear escenarios de lo que puede pasar, qué riesgo implica tal determinación”. Y estas habilidades le vendrían bien a México, y no sólo en sus empresas.
Fuente:CNNexpansion.com
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5 tendencias del MBA en México
Las universidades quieren formar alumnos emprendedores, internacionales y con una visión ética; del total de posgrados, los de negocios ocupan el 52% de la matrícula y el 49% de los programas.
Por: Ivonne Vargas
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión.com) — En México los posgrados de negocios van a la alza. Hoy éstos representan alrededor de un 52% de la matrícula y 49% del total de los programas, según datos de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).
Estos cursos actualmente cuentan con 5 aspectos e intereses en común: intensificaron las materias de responsabilidad social; quieren estudiantes que hagan negocios aquí o en China; tienen fuerte orientación al emprendimiento; buscan crear posgrados de nicho y aumentaron los apoyos en financiamiento.Cuando entras a un programa de negocios, el intercambio con otros profesionistas te da una ideología totalmente diferente. “Y si cambias de país para estudiar mucho más, te enfrentas a una cultura nueva, con un idioma diferente y en lugar lejano. Eso te hace ser más competitivo, porque quieres estar a la altura de los demás y lograr un buen desempeño, platicó Arnoldo Jaime, estudiante de la maestría Project and Enterprise Management en la University College London.
En México, una Maestría en Negocios (MBA) oscila entre 70,000 y 670,000 pesos, según la escuela. Los especialistas hablan aquí de qué cambios están planteando en sus programas:
1. De regreso a la ética. Hay que enseñar economía de otra manera, se debe meter temas relacionados con la conducta humana, psicología y comportamiento social. También hay que enfatizar en desarrollo organizacional y control de la empresa, cómo se tienen que gobernar un corporativo, bajo qué criterios, con qué principios de responsabilidad social, qué papel juega un tema como desarrollo sustentable. “Qué va a sobrevivir de lo que hemos enseñado hasta ahora” pregunta Álvaro de Garay, director de la Escuela de Graduados en Administración y Dirección de Empresas (EGADE) México, del Tec de Monterrey, campus Santa Fe.
2. Enfoque internacional. Los contenidos académicos de las maestrías deben tener un enfoque global, fortalecer actividades como semanas internacionales, estancias en el extranjero en un periodo de por lo menos 4 meses, con métodos de enseñanza centrados en casos, en trabajos interculturales que generen aprendizaje. Los alumnos tienen que sentirse capaces de competir exitosamente con personas de cualquier país, y ese aumento en su nivel de resultados se refleja en forma positiva en su desempeño en su vida laboral.
Rafael Gómez Nava, director del Máster en Dirección de Empresas, del Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (IPADE).
3. Dedicarse a emprender. En México tenemos un problema muy grande que es la generación de empleos permanentes. Si vemos la foto completa de los negocios alrededor de un 75% son Pymes, y esas son las que se convierten en fuente de trabajo. De ahí que las maestrías estén apostando por aumentar las materias, casos de estudio, cursos y más herramientas para quienes tienen un negocio propio o quieran emprender uno sepan cómo llevar innovación a su modelo de negocio. Aprenden a identificar procesos y áreas que pueden mejorar para aumentar su rentabilidad y que la organización sea sostenible.
Juan Sherwell, director del Programa de Maestría en Finanzas de la EGADE zona centro, campus Estado de México.
4. ¿Especialista en todo o algo concreto? Aunque en todas las maestrías de negocios se desarrollan capacidades directivas, diversas universidades ofrecen la posibilidad de dirigirte a un nicho concreto, según el área en la que labores, pero sobre todo, que represente un mercado en crecimiento para el país. Es el caso de la EGADE Santa Fe que planea algunas materias para los interesados en laborar en microfinancieras, y la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) cuenta con su posgrado de agronegocios que impulsará el desarrollo del cluster de la flor y de hortalizas, entre otros, en esa entidad.
José Pablo Nuño, vicerrector de Posgrados e Investigación, UPAEP.
5. Más dinero para estudiar. Los entrevistados señalan que en la mayoría de los casos los alumnos buscan cubrir su maestría con recursos propios. Las instituciones cuentan con opciones de financiamiento como crédito y becas. La EGADE Estado de México registró un 40% de aumento en este tipo de apoyo. Otras como la Universidad Iberoamericana, establecieron descuentos (en su caso 15%) si dos personas de una empresa entran a su MBA. Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) también da becas para programas de tiempo completo; el Instituto Tecnólogico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) de Guadalajara tiene un convenio con el Instituto Jalisciense de la Juventud para otorgar ayudas económicas, entre otras iniciativas. “Todo es cuestión de buscar los apoyos y aplicar en tiempo y forma, con buenos promedios y desempeño académico sobresaliente”, puntualizó Sherwell.
Fuente:CNNExpansion.com
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2° lugar del mundo en Éxito de Contratación (Placement Succes)Ciudad de México, 25 de agosto de 2010.- El Máster en Dirección de Empresas del IPADE -Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa- refuerza su liderazgo internacional al ser colocado entre los mejores MBA del mundo en la lista que publica hoy el periódico Financial Times.
El IPADE es la única escuela mexicana de la lista, y la única en América Latina además de una brasileña en el ranking full-time MBA 2010 que encabezan London Business School, Wharton, Harvard y Stanford.
El principal indicador que mide el ranking del diario londinense es el progreso laboral de los egresados del MBA y el incremento en salario, que en el caso de los MBAs del IPADE rebasa el 130% a los tres años de concluir el programa, y ubica al Máster del IPADE en la 3ª posición mundial en este rubro.
El ranking de full-time MBA del Financial Times mide el desempeño de los egresados en el mundo laboral, su nivel de satisfacción, metas alcanzadas y en qué medida la inversión de cursar un MBA en particular le ha sido redituable.
Los egresados del IPADE ocupan la 2ª posición internacional en el éxito de contratación, ya que casi la totalidad de los egresados se colocan en puestos de alta responsabilidad antes de que transcurran tres meses de haber concluido su MBA en el IPADE. Hay quienes deciden emprender o se colocan al frente de la empresa familiar.
Las habilidades y valores que desarrolla el MBA del IPADE – liderazgo, visión estratégica, trabajo en equipo, responsabilidad social, ética, entre otras- son también las más apreciadas en las empresas, lo cual detona tanto la contratación como la trayectoria ascendente de los egresados. Este reconocimiento internacional, sumado al de Forbes y The Wall Street Journal, entre otros, muestra que dichos esfuerzos han trascendido.
En el estudio sólo participan escuelas de primer nivel certificadas por organismos internacionales. La lista se elabora con base en las respuestas de los egresados, las instituciones educativas e investigaciones realizadas por el propio diario.
Alfonso Bolio Arciniega, Director General del IPADE, dijo: “Nos llena de orgullo que una escuela mexicana sea distinguida en el ranking de uno de los diarios con mayor prestigio internacional”.
Por su parte, Rafael Gómez Nava, Director del programa, afirma que los hombres y mujeres de empresa necesitan contar con las herramientas necesarias para superar las dificultades que impone la crisis económica que vivimos actualmente. “Este ranking demuestra que nuestros egresados han sido exitosos en superar estos retos”, concluyó.
El IPADE ha buscado durante más de 40 años crear una clase empresarial fuerte que genere valor para México, con responsabilidad social y altos estándares éticos, un valor que se ha revalorado ante la fuerte crisis económica en el mundo.
El MBA del IPADE está presente ahora también en Monterrey, dada la vocación empresarial de la zona y la necesidad de dar sustentos sólidos a la nueva generación de emprendedores.
Algunos de los egresados más destacados del programa son: Marcos Martínez Gavica, Director General del Grupo Financiero Santander; Mónica Flores Barragán, Directora de México, Centroamérica y República Dominicana de Manpower; Adolfo Cerezo, Director de Finanzas de Teléfonos de México; Luis Berrondo, Director General de MABE; Ramón Zapata, Director de Operaciones Financieras a Nivel Mundial de Novartis.
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