Wednesday, December 13, 2017

Mirada a un MBA: doctor Jekyll y míster Hyde

Abril 12, 2010 por admin · dejar comentario 

El MBA siempre ha sido el máster por excelencia, que daba brillo y caché a los currículos de los directivos. Como la formación ejecutiva, se ha popularizado, y algunos han puesto en duda su eficacia. La crisis financiera ha dado nuevas alas a sus detractores.

El MBA sigue siendo el programa máster más demandado entre los profesionales que deciden ampliar su formación con un posgrado con el objetivo de aspirar a una trayectoria más brillante. Según un informe elaborado por la consultora española especializada en educación superior Círculo Formación, el 13% de los candidatos que pretende estudiar un máster en nuestro país quiere enrolarse en un programa de dirección de empresas, el porcentaje más alto de todas las áreas académicas.

La demanda de este tipo de cursos ha crecido el pasado año un 25% según un estudio de la escuela de negocios ESCP Europe, y el 70% de los centros de formación de todo el mundo asegura haber recibido más solicitudes en el año 2009.Es una de las conclusiones más destacadas de una encuesta en la que se han tenido en cuenta 667 programas MBA de 332 escuelas de negocios en todo el planeta. Un trabajo elaborado por el Graduate Management Admission Council (GMAC), un organismo internacional que gestiona el examen más utilizado en los procesos de admisión en estos centros: el Graduate Management Admission Test (GMAT). Según esta encuesta, siete de cada diez instituciones educativas aseguran que el pasado año se incrementó el número de solicitudes recibidas para sus másteres en dirección de empresas.

Demanda
Parece que el MBA sigue siendo el programa estrella de las escuelas en las que se forman nuestros directivos. Por contra, hace tiempo que algunas voces vienen poniendo en cuestión su formato y la necesidad de adaptar a las necesidades de los ejecutivos de hoy y a una realidad económica muy diferente este programa que tradicionalmente ha estado basado en el método del caso, en el que los alumnos trabajan en equipo sobre la base de situaciones reales de empresas que previamente han elaborado los profesores.

Como ya hiciese Henry Mintzberg en su obra Directivos, no MBAs, recientemente en España el periodista económico Juan Manuel Roca, ahora director de comunicación de Deusto Business School, ha puesto en tela de juicio la fórmula de los tradicionales MBA en un libro titulado MBA’s ¿Ángeles o demonios? Mintzberg, profesor de la McGill University de Montreal (Canadá), afirmaba en su obra que “son programas de formación especializada en las diversas áreas funcionales de los negocios, pero no programas de formación general sobre la práctica directiva que es lo que deberían ser. Utilizar las aulas para ayudar al desarrollo de personas que ya practican la dirección es una buena idea, pero pretender crear directivos a partir de gente que no ha dirigido en su vida, es una vergüenza”.

El autor español titula uno de sus capítulos The case method is dead! Cree que ha llegado el momento de plantearse la efectividad de este sistema de enseñanza y considera necesario apostar por nuevos métodos de trabajo, como la metodología basada en las simulaciones que permiten situar al alumno en un contexto real de negocio que debe gestionar durante unos meses.

Roca defiende la necesidad de acentuar en estos programas la importancia de los comportamientos éticos de los directivos. Y es que la reciente crisis financiera internacional ha espoleado en buena medida a los detractores de los MBA, que acusan a las escuelas de negocios y al ambiente de ambición profesional que se crea en sus campus de ser un caldo de cultivo para los excesos de algunos ejecutivos y banqueros que han llevado a la crisis actual.

Ética
De hecho, éste ha sido uno de los temas principales de debate en la MBA Conference de la European Foundation for Management Development (EFMD) que se celebró la pasada semana en las instalaciones de EAE Business School en Barcelona. La EFMD es una organización internacional que agrupa a 650 empresas, consultoras y escuelas de negocios de 75 países y que concede la acreditación de programas MBA denominada Equis.

En este foro de análisis del sector casi un centenar de representantes de 67 centros de 24 países han coincidido en apuntar que el futuro de sus programas estrella, los MBA, pasa por integrar la ética y los valores sólidos en la preparación de los estudiantes para evitar formar directivos irresponsables, y orientarles hacia la sostenibilidad de las empresas, “el respeto al entorno medioambiental y a los principios económicos”, destacó el chairman del congreso, Hunk Fieger.

Paradójicamente, en una encuesta reciente de esta misma institución, menos del 5% de los alumnos de MBA considera importante estudiar valores éticos.

Andrew Crisp ha sido uno de los ponentes en esta conferencia y es el director de la consultora británica CarringtonCrisp, especializada en el asesoramiento a escuelas de negocios de todo el mundo. Crisp no cree que los MBA estén en crisis, apoyándose en dos datos: el pasado año 250.000 personas se presentaron al examen GMAT y sólo el 7% de los encuestados en un estudio elaborado recientemente por su firma asegura sentirse ahora menos atraído por este tipo de programas.

Tampoco Jaime Medel, consejero delegado de la escuela española ADM Business School, cree que los másteres en dirección de empresas estén tocados. “Sigue siendo el programa fundamental en una escuela de negocios, aunque, como todo, se tiene que actualizar y adaptar a los tiempos. Tiene que tener la base de conocimiento técnico pero, sobre todo, ha de formar directivos, por lo que debe otorgar especial importancia a la capacidad estratégica y de gestión de proyectos, a la mentalidad de dirección general y a las habilidades”, asegura.

Eso sí, Medel reconoce que durante los años de bonanza algunas escuelas de negocios han podido dar la imagen equivocada, sobre todo entre los más jóvenes, de que saldrían de estos cursos siendo directores generales.
Por su parte, Matt Symonds, consultor británico de escuelas de negocios y fundador de Symonds GSB, cree que “si el mercado de trabajo para MBAs sigue mejorando el próximo verano, no veremos una repetición del derrumbe en la demanda experimentada en el año 2003″.

Formato
La apretada agenda de los directivos actuales y su escaso tiempo también está influyendo en el formato de estos programas. Algunas escuelas que impartían MBAs de dos cursos académicos -lo habitual en las universidades anglosajonas y en algunos centros europeos- están comprimiendo en la medida de lo posible la duración de estos estudios e implantando fórmulas que facilitan la participación de los profesionales en activo, con semanas intensivas intermitentes, la posibilidad de elegir entre versiones semanales o quincenales o la inclusión de ciertos periodos online que exigen una menor presencia física de los alumnos.

Otro fenómeno que irrumpe en la formación de ejecutivos es, como en otros sectores, el de las tecnologías de la información. En muchos programas se están introduciendo periodos de e-learning. Incluso se lanzan cada vez más másteres impartidos cien por cien a través de Internet. Una tendencia que según algunos es imparable. Un estudio de Oxford University Press, la editorial de la Universidad de Oxford, revela que en diez años la educación de adultos será mayoritariamente online.

Fuente:Expansionyempleo.com

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